Economía

Las carreras técnicas serán clave para salir de la crisis del empleo en Latam

Para el Banco Mundial los programas técnicos ayudarán a que más personas logren enchancharse nuevamente, y más fácil, en el mercado laboral.

Tiempo de lectura: 2 minutos

Bogotá — El mercado laboral ha sido uno de los más golpeados por la crisis derivada del coronavirus. Muchas personas perdieron su empleo o quedaron inactivas por dedicarse, entre otras cosas, a las tareas no remuneradas del hogar.

No prestarle atención al mejoramiento del mercado laboral puede profundizar la crisis social de los hogares. En el caso colombiano los expertos han venido reiterando que es importante que la gente empiece a estudiar lo que está requiriendo el mercado con el fin de emplearse de una manera más fácil. En este punto las carreras técnicas podrían ser clave.

Ver más: Desempleo colombiano bajó a 12,3% en agosto: se ha recuperado 82% del empleo

Precisamente, en un nuevo informe el Banco Mundial asegura que “los programas técnicos de educación superior pueden ser una herramienta sumamente eficaz en momentos de crisis como la actual pandemia de Covid-19, en que millones de personas en los países de América Latina y el Caribe necesitan entrenamiento laboral y adquirir nuevas habilidades para insertarse de manera urgente en el mercado formal de trabajo”.

El multilateral resaltó que el aporte de las carreras técnicas, usualmente de dos o tres años de duración y orientadas al mercado de trabajo, podría ser de gran ayuda en la generación de empleo ya que ofrecen salidas laborales relativamente rápidas y bien remuneradas.

Ver más: Recuperación del empleo en Colombia sería menor en los próximos meses

Para el Banco Mundial, es clave que los países de la región promuevan el acceso y calidad de este tipo de carreras y con ello generar de una manera rápida el capital humano necesario para la recuperación económica.

“La pandemia de Covid-19 provocó una crisis sin precedente en América Latina y el Caribe, que empujó a millones de personas a la pobreza. Las carreras técnicas superiores pueden desempeñar un rol importante en la recuperación al ayudar a superar la crisis de empleo y preparar a los individuos para el mundo del trabajo de hoy”,

—  Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina.

Ver más: La economía crece y el empleo se estanca, ¿cómo reactivarlo?

De acuerdo con el reporte del Banco Mundial, además de ayudar a que la inserción de la gente sea más fácil al mercado laboral tras la crisis, las carreras técnicas tienen beneficios salariales.

Por ejemplo, “si bien los graduados de programas técnicos superiores obtienen en general salarios menores que los graduados de carreras universitarias, los primeros ganan en el promedio regional un 25% más que el enorme porcentaje (54%) de estudiantes que abandonan sin completar su carrera universitaria, considerando las características de los estudiantes”.

El multilateral añadió que en el promedio regional los graduados de programas técnicos ganan hasta un 60% más que los graduados de escuela secundaria sin ninguna educación superior. Además, los estudiantes de carreras técnicas también obtienen buenos resultados en términos de empleo, detalla el estudio.

Ver más: La meta del Gobierno es terminar 2021 con desempleo menor al 12,2% en Colombia

A lo anterior agregaron que “no solo superan a los graduados de escuela secundaria, sino que además aventajan a quienes abandonan sin completar su carrera universitaria. Respecto de estos últimos, tienen una menor tasa de desempleo (3,8 contra 6,1%) y una tasa más elevada de empleo formal (82 contra 67%). Estos resultados son especialmente relevantes en el actual contexto de desempleo e informalidad”.

“Los programas técnicos tienen importantes ventajas, entre ellas que los proveedores tienen la capacidad de reaccionar de manera rápida y flexible a las necesidades del mercado laboral, tienen una relación fluida con el sector privado y a menudo asisten a los estudiantes en sus búsquedas de trabajo",

—  María Marta Ferreyra, economista senior del Banco Mundial y una de las autoras del informe.